El Comité contra la Tortura encontró violaciones de derechos humanos en la cárcel de mujeres. Señalan responsabilidades institucionales en la muerte de una interna
La Unidad Carcelaria N° 4 tiene 110 internas, además 5 niñxs conviven con sus madres en situación de hacinamiento, sin una correcta alimentación, ni higiene y sin atención sanitaria. El Comité requirió que se eliminen las celdas de castigo.

El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas y/o Degradantes de Salta, realizó una visita de monitoreo a la Unidad Carcelaria N°4 y detectó que 110 mujeres y 5 niñxs conviven en condiciones degradantes y violatorias de los derechos humanos. Entre esas características destacó que hay hacinamiento, falta de higiene, deficiencias en la alimentación, así como en la atención de la salud.

El monitoreo tuvo como precedente la muerte “bajo custodia” de Noelia Martel, por cuyo caso el organismo prepara un informe específico, aunque anticipó que entiende hubo responsabilidades institucionales.

“El jueves hicimos entrega del informe con recomendaciones específicas a la dirección de la Unidad del Servicio Penitenciario, al Ministerio de Seguridad, a la Corte (de Justicia de Salta), Defensoría General y Procuración. Todavía no hemos tenido respuestas pero allí expresamos recomendaciones que son de tipo inmediato”, dijo a Salta/12 el comisionado Rodrigo Solá.

Algunas de las mejoras solicitadas para el penal de mujeres son: provisión de agua caliente de forma permanente; menú que contemple variedad nutritiva y que responda a criterios estacionales, y medidas relacionadas con la higiene.

El Comité también requirió la ampliación edilicia de algunos espacios como el pabellón en el que se encuentran las madres detenidas con sus hijos “para que cuenten con privacidad y espacios de recreación”, y la ampliación de la sala de enfermería, “es un espacio muy reducido y que no cuenta con las condiciones y los elementos suficientes para realizar sus tareas”, indicó Solá.

Asimismo, el comisionado dijo que también han pedido que se implementen medidas a largo plazo para que los jueces y las juezas tengan en cuenta la superpoblación carcelaria y que juzguen con perspectiva de género “atendiendo a las condiciones particulares de las mujeres, situaciones de vulnerabilidad en algunos casos y si tienen personas a cargo al momento de dictar sentencia”.

Desde el organismo informó que la UC4 presenta: hacinamiento; falta de higiene y de alimentación adecuada; retardo en la provisión de medicamentos; escasez de atenciones médicas, odontológicas, psicológicas, psiquiatras y ausencia de médicxs intracarcelarixs.

“Vamos a hacer un seguimiento periódico, tanto in situ como con los organismos, también en algún caso donde podamos detectar falta de cumplimiento podemos llegar a accionar si hubo una comisión de delito u omisión a los deberes de funcionario público”, anunció Solá.

El comisionado explicó que el día que realizaron la inspección, había 110 internas en la UC4 y 5 niños y niñas en el pabellón de madres. “Hay que destacar que la unidad tiene capacidad para 90 personas, entonces se encuentra excedida en un 23% aproximadamente en la capacidad de alojamiento”, explicó Solá. Detalló que 75 mujeres tienen condena y 34 están procesadas y una se encontraba con medidas de seguridad.

El Comité advirtió que las condiciones de privación de la libertad en la UC4 incumplen con las previsiones de la Constitución Nacional, con la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y con la normativa nacional e internacional de derechos humanos concordante.

La visita a la cárcel de mujeres se enmarca en un plan estratégico del Comité que proyecta “la inspección inmediata, sistemática y periódica de todos los establecimientos encargados de albergar personas privadas de su libertad en el territorio de la Provincia de Salta”.

El Comité informó además que el 22 de abril ha compartido información respecto a la situación de la provincia de Salta en relación a tortura, tratos inhumanos, crueles o degradantes en una reunión con la delegación que integra la misión del Subcomité de Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura (SPT) que se encuentra evaluando al país en relación a sus compromisos internacionales en la materia.

Celdas de castigo
En la visita al penal de mujeres, el Comité contra la Tortura constató la existencia de dos celdas de castigo, “en condiciones que son totalmente indignas en términos de la Convención contra la Tortura, de un espacio de un metro y medio por un metro y medio aproximadamente, sin ventilación, sin iluminación propia”, detalló Solá.

El comisionado contó que cuando realizaron el monitoreo había una interna cumpliendo un castigo. “Pedimos, y en esto vamos a hacer hincapié desde el Comité, la erradicación de las celdas de castigo como formas de sanción disciplinaria; la revisión de todo el régimen disciplinario, y la búsqueda de formas alternativas para el caso en que se tenga que aplicar una sanción y de formas alternativas de resolución de los conflictos”, sostuvo.

Respecto a las causas de los castigos, Solá dijo que “son genéricas como incumplir las normas del penal, no responder a las órdenes de la autoridad, sin mayor detalle y sin especificar tampoco si la persona tuvo derecho a la defensa o a algún descargo”. El comisionado dijo por eso piden e intentarán acompañar “la revisión del régimen disciplinario para desterrar esas prácticas y en particular las celdas de castigo”.

“Una muerte bajo custodia”
Noelia Martel tenía 27 años, cumplía condena en la UC4 y le faltaba poco tiempo para recuperar su libertad. El pasado 9 de marzo fue encontrada sin vida en el pabellón B, alrededor de las 2 de la madrugada. Su madre cree que la asesinaron. Según dijo, desde 2015 tiene acumuladas 60 denuncias contra el Servicio Penitenciario por torturas y persecuciones de guardiacárceles contra su hija.

Solá informó que el Comité inició una investigación por la muerte de Martel y está elaborando un informe particular. Además, recordó que hay una investigación penal en curso por parte de la Unidad de Femicidios, a cargo de la fiscala Mónica Poma.

“El rol del Comité que hemos definido tiene que ver con aportar elementos desde un enfoque de prevención de tortura, lo consideramos de acuerdo a los protocolos de actuación, como un caso de muerte bajo custodia por causas que no son naturales, sea por suicidio, inducción al suicidio o una muerte provocada, en cualquiera de los tres casos hay responsabilidades de la institución”, explicó Solá. Señaló que la Unidad Carcelaria tenía la obligación de garantizar las condiciones de seguridad, la integridad física y la vida de Martel.

“Vamos a aportar algunas cuestiones de contexto, como la que realizamos en esta visita de monitoreo para que se comprenda el lugar, las condiciones, el establecimiento en el que se produce la muerte”, señaló Solá.

El comisionado también contó que están haciendo una investigación sobre “la trayectoria de Noelia Martel en esa unidad carcelaria, haciendo hincapié en todas las sanciones que tuvo y la aplicación como sanción del aislamiento en celdas de castigo. Nos parece que es un dato relevante como para poder entender ese desenlace fatal”, sostuvo.

Fuente: Salta 12

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