El presidente volvió a marcar condiciones estrictas para levantar el cepo cambiario y ratificó su hoja de ruta monetaria. El mercado sigue atento a las señales oficiales.
En un nuevo intento por ordenar expectativas, el presidente Javier Milei detalló cuáles son las condiciones que, según su visión, permitirían avanzar hacia la liberación del cepo cambiario. Entre los requisitos centrales, el mandatario insistió en la eliminación total del sobrante monetario y en el saneamiento definitivo del Banco Central.
Las definiciones se dan en un contexto de alta sensibilidad económica, donde el dólar, la inflación y el esquema de bandas cambiarias son variables clave para la previsibilidad de los sectores productivos y el consumo interno. Desde el Gobierno sostienen que sin una base monetaria controlada, cualquier flexibilización del mercado cambiario podría derivar en una nueva escalada inflacionaria.
Sin embargo, distintos analistas advierten que la falta de plazos concretos y la persistencia de restricciones generan incertidumbre en la economía real. Industriales, comerciantes y trabajadores siguen de cerca las señales oficiales, mientras el impacto del ajuste se siente con fuerza en el poder adquisitivo.
El debate sobre el futuro del cepo no es solo técnico: refleja el modelo económico que busca consolidar el gobierno libertario y sus consecuencias sociales en el corto y mediano plazo.