Media sanción en el Senado: avanza la reforma laboral y crece la preocupación por la pérdida de derechos

La Cámara alta aprobó en general el proyecto de “modernización laboral”. Organizaciones sindicales y sociales advierten que la iniciativa implica un retroceso histórico en materia de protección al trabajador.

El Senado dio media sanción a la reforma laboral impulsada por el oficialismo y el proyecto quedó a un paso de convertirse en ley. Con el argumento de promover el empleo formal y reducir la litigiosidad, la iniciativa propone cambios estructurales en el régimen de trabajo vigente.

Sin embargo, tras la votación, crecieron las críticas de distintos sectores que advierten sobre una pérdida sustancial de derechos laborales y un desequilibrio aún mayor en la relación entre trabajador y empleador.

Entre los puntos más cuestionados se encuentra la modificación en el régimen de horas extras, que abre la puerta a esquemas de compensación más flexibles y menos favorables para el empleado. También se habilita el fraccionamiento de vacaciones en períodos más cortos, alterando el espíritu original del descanso anual como derecho integral.

Otro eje central es el cambio en el esquema indemnizatorio. La reforma promueve alternativas que podrían reemplazar o reducir la indemnización tradicional por despido, trasladando parte del riesgo laboral al propio trabajador. Para sus críticos, esto debilita una de las principales herramientas de protección frente a decisiones unilaterales del empleador.

Además, la iniciativa fortalece la posibilidad de acuerdos individuales por sobre la negociación colectiva. Este punto genera especial preocupación por la asimetría estructural que existe entre trabajador y empresa. En un contexto de necesidad económica y alto desempleo, la capacidad real de negociación del empleado se ve condicionada, lo que podría traducirse en aumentos salariales más bajos, pérdida de beneficios y mayor precarización.

La media sanción reaviva el debate histórico sobre el modelo de relaciones laborales en la Argentina. Para amplios sectores sindicales y sociales, la reforma consolida un esquema que prioriza la flexibilización por sobre la protección, debilitando conquistas logradas tras décadas de lucha.

Con el proyecto ahora en camino a la Cámara de Diputados, la discusión promete intensificarse tanto en el Congreso como en la calle. Lo que está en juego no es solo una actualización normativa, sino el alcance mismo de los derechos laborales en la democracia contemporánea.

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