La designación de Pablo Kosiner para ordenar el Partido Justicialista en Salta encendió la interna. Sectores vinculados al oficialismo provincial ya judicializaron la disputa de cara a las elecciones del 11 de mayo.
La intervención del PJ salteño abrió un nuevo capítulo en la puja por la conducción partidaria. Con la designación de Pablo Kosiner como figura encargada de reorganizar el espacio, la tensión escaló entre los distintos sectores que disputan el control político en la provincia.
Mientras desde sectores tradicionales del peronismo se expresó un fuerte respaldo a la medida, el denominado “saencismo” redobló la presión y avanzó con presentaciones judiciales para cuestionar la intervención y sostener su peso dentro de la estructura partidaria.
El escenario se vuelve aún más sensible ante la proximidad de las elecciones del 11 de mayo. La definición de candidaturas y el armado de listas dependerán en gran medida de cómo se resuelva esta disputa interna, que mantiene al peronismo salteño en estado de ebullición.