El INDEC difundirá las cifras actualizadas de pobreza e indigencia con proyecciones que marcan una fuerte baja respecto a 2024.
La publicación de los nuevos indicadores sociales genera expectativa en todo el país. Las estimaciones preliminares ubican la pobreza en torno al 31,6%, lo que representaría una caída significativa frente al pico registrado en 2024.
Este descenso se explica principalmente por la desaceleración inflacionaria del último semestre, que permitió cierta recomposición del poder adquisitivo en sectores vulnerables. Sin embargo, el dato no logra disipar las dudas sobre la sostenibilidad de la recuperación.
El foco de análisis se desplaza ahora hacia el consumo interno, que continúa mostrando señales de fragilidad. Especialistas advierten que, pese a la mejora estadística, amplios sectores de la población siguen con dificultades para cubrir gastos básicos, lo que mantiene en tensión el escenario social.