El oficialismo busca convertir en ley dos reformas estructurales: cambios al sistema laboral y la baja de la edad de punibilidad. Se anticipan sesiones consecutivas en medio de un fuerte rechazo sindical y social.
El Gobierno nacional se prepara para una semana decisiva en el Senado de la Nación Argentina, donde intentará aprobar dos iniciativas que redefinen aspectos centrales del sistema laboral y del régimen penal juvenil. La reforma laboral apunta a modificar condiciones de contratación, indemnizaciones y modalidades de trabajo, mientras que el nuevo régimen penal juvenil propone reducir la edad de imputabilidad.
Desde sectores sindicales, organizaciones sociales y especialistas en derechos humanos se advierte que las medidas implican un retroceso en materia de derechos laborales y garantías para las juventudes. Las protestas y movilizaciones anunciadas coinciden con el debate parlamentario, reflejando un clima de alta tensión política.
El oficialismo apuesta a consolidar estas reformas como pilares de su programa económico y de seguridad, mientras que la oposición intenta articular estrategias para frenar o modificar los proyectos. La discusión promete atravesar toda la semana legislativa con impacto directo en el escenario político y social del país.