Una investigación periodística pone el foco en posibles circuitos de financiamiento irregular vinculados al caso $LIBRA y a funcionarios del entorno presidencial. Las sospechas van desde criptoactivos hasta presuntos sobresueldos.
En medio de la creciente polémica por el denominado “Adornigate”, una investigación de Página/12 analiza las distintas hipótesis sobre la ruta del dinero que rodea al caso.
El eje está puesto en la criptomoneda $LIBRA, señalada como posible punto de origen de fondos cuya trazabilidad aún no está clara. Según la nota, una de las líneas de investigación sugiere que estos recursos podrían haber sido canalizados hacia estructuras informales de financiamiento político.
Entre las hipótesis aparece la posibilidad de que parte del dinero haya sido derivado a pagos no registrados, es decir, sobresueldos, en una lógica que recuerda prácticas históricas de financiamiento en la política argentina.
El informe también vincula estos movimientos con figuras cercanas al oficialismo, particularmente en el entorno del vocero presidencial Manuel Adorni, quien ya había sido mencionado en otras derivaciones de la causa.
Además, la investigación señala inconsistencias patrimoniales, gastos elevados y operaciones que no encuentran una explicación clara en ingresos declarados, lo que refuerza las sospechas sobre circuitos paralelos de dinero.
En paralelo, el caso $LIBRA ya había generado controversia en el Congreso y en la Justicia, con pedidos de investigación que apuntan a determinar responsabilidades políticas y penales.
Mientras avanzan las investigaciones, el “Adornigate” se consolida como uno de los escándalos más sensibles para el Gobierno, con interrogantes abiertos sobre el origen, destino y uso de fondos que podrían tener impacto institucional.