Aunque algunos sectores muestran repuntes de actividad, el empleo formal sigue cayendo. Minería, finanzas y servicios crecen sin generar trabajo registrado, mientras industria y construcción profundizan la pérdida de puestos.
Crece la actividad, cae el empleo
Los primeros indicadores de crecimiento económico bajo el gobierno de Javier Milei conviven con un dato que tensiona cualquier lectura optimista: la mejora de la actividad no se traduce en más empleo formal. Según datos oficiales analizados por Ámbito, entre fines de 2023 y 2025 el PBI registró una suba cercana al 2%, mientras el trabajo registrado en el sector privado continuó en retroceso.
Sectores que crecen y despiden
El contraste se vuelve evidente al observar sectores considerados estratégicos. Minería y Energía, uno de los pilares del actual modelo económico, incrementó su nivel de actividad pero perdió más de 7.500 puestos de trabajo formal. Un comportamiento similar se registró en la intermediación financiera, que creció en términos productivos pero redujo casi 4.000 empleos registrados.
Servicios en expansión, empleo en retroceso
El sector de Hoteles y Restaurantes muestra una de las paradojas más marcadas: con un crecimiento de actividad superior al 13%, se destruyeron más de 9.000 puestos formales. Economistas señalan que parte de esta dinámica se explica por el reemplazo de empleo registrado por modalidades informales o precarias, muchas veces vinculadas a plataformas digitales y trabajos por cuenta propia.
Los pocos que suman no alcanzan
Del otro lado aparecen la agricultura y la pesca, que lograron sumar algunos puestos de trabajo formal. Sin embargo, el saldo positivo de estos sectores resulta insuficiente para compensar las pérdidas en ramas clave de la economía.
Industria y construcción, los más golpeados
El impacto más fuerte se registra en la industria y la construcción, sectores históricamente intensivos en mano de obra. La paralización de la obra pública y la apertura importadora profundizaron la caída del empleo, con más de 120.000 puestos registrados perdidos.
Un crecimiento que no llega al trabajo
El escenario que describen los datos es el de una economía que puede mostrar señales de orden macroeconómico o repuntes sectoriales, pero que no logra recomponer una de sus variables centrales: el empleo formal. Una recuperación que no se refleja en el trabajo registrado deja abierta una pregunta de fondo sobre el tipo de crecimiento que se está consolidando.