El equipo de gobierno de Javier Milei se reúne en un clima de máxima presión política y judicial. La implementación de la reforma laboral y el ajuste a las provincias dominan la agenda rumbo a la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso.
La Casa Rosada vive una jornada clave. El gabinete nacional se reúne con un temario atravesado por dos ejes centrales: acelerar la aplicación de la reforma laboral tras los recientes fallos judiciales y delinear el mensaje que el Presidente brindará el próximo 1° de marzo ante la Asamblea Legislativa.
El oficialismo interpreta que los reveses judiciales obligan a redoblar la estrategia política para sostener el programa de desregulación y flexibilización del mercado de trabajo. En ese marco, se analiza profundizar los cambios vía reglamentaciones y avanzar con nuevas iniciativas complementarias que refuercen el esquema aprobado en el Congreso.
En paralelo, el Gobierno define el tono del discurso de apertura de sesiones ordinarias. La narrativa girará en torno al equilibrio fiscal como “ancla” del modelo económico, con un fuerte énfasis en la reducción del gasto público y la transferencia de mayores responsabilidades presupuestarias a las provincias.
El foco en los distritos provinciales no es menor: la administración nacional busca consolidar un esquema de ajuste que obligue a gobernadores a reordenar sus cuentas, en medio de crecientes tensiones políticas y sociales. El mensaje presidencial, aseguran en el entorno oficial, buscará reafirmar el rumbo sin concesiones.