Desde Madrid, el Presidente argentino profundizó su enfrentamiento con el gobierno español y se metió en la campaña electoral. Respaldó a referentes de la derecha y volvió a identificar al socialismo europeo con el kirchnerismo.
Javier Milei volvió a convertir su visita a España en un escenario de confrontación política. Durante una exposición ante empresarios, dirigentes y diplomáticos en Madrid, calificó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de “impresentable dictador” y convocó a los españoles a “sacar a los socialistas a patadas” del poder.
El mandatario argentino vinculó al socialismo español con el kirchnerismo y responsabilizó a la izquierda por la situación económica europea. También cuestionó la política migratoria de Sánchez y sostuvo que la llegada de inmigrantes responde a intereses electorales, sin presentar pruebas que acrediten esa acusación.
La intervención profundizó una disputa que ya había provocado tensiones diplomáticas entre ambos países. Milei volvió a defender su programa económico y cuestionó la intervención estatal, las regulaciones sobre el mercado inmobiliario y el rumbo político de los gobiernos de izquierda.
En el plano internacional, ratificó su alineamiento con Santiago Abascal, líder de Vox, e Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y referente del Partido Popular. Ambos representan, según Milei, una alternativa para sacar a España de la decadencia. El Presidente tenía previsto reunirse con Ayuso, mientras Abascal continuaba con actividades de campaña en otras regiones.
La respuesta de Sánchez no tardó en llegar. El mandatario español publicó un mensaje en redes sociales en el que reivindicó su identidad política con la frase “Soy zurdo y a mucha honra”, en una réplica directa a las descalificaciones de Milei.
La visita argentina se produce a poco más de un mes de las elecciones generales españolas, previstas para el 29 de noviembre. En ese contexto, las declaraciones presidenciales exceden el protocolo diplomático y constituyen un respaldo explícito a sectores de la derecha española en plena disputa electoral.
Una vez más, Milei eligió la confrontación ideológica como herramienta política, trasladando al escenario internacional su enfrentamiento con el kirchnerismo y ampliando la tensión con un gobierno europeo con el que mantiene una relación conflictiva.