A través de un nuevo decreto, se suspendió la actualización de los impuestos a los combustibles para evitar presión sobre la inflación.
El Gobierno nacional decidió postergar una vez más la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono, mediante el Decreto 217/2026 publicado este miércoles.
La medida implica que durante abril no habrá aumentos derivados de estos tributos, lo que busca contener el impacto en los precios generales y sostener el nivel de consumo en un contexto económico delicado.
Desde el Ejecutivo señalaron que el objetivo es evitar que una suba en los combustibles tenga efecto dominó sobre la inflación, especialmente en rubros sensibles como el transporte y los alimentos.
Los incrementos que quedaron pendientes serán trasladados al mes de mayo, lo que anticipa un posible ajuste acumulado si no se toman nuevas medidas de diferimiento.
Mientras tanto, el congelamiento parcial de precios se convierte en una herramienta clave para sostener la desaceleración inflacionaria, aunque con interrogantes sobre su sostenibilidad en el mediano plazo.