Las intensas precipitaciones del fin de semana activaron operativos de emergencia en distintos puntos de la provincia. Persisten cortes preventivos y problemas en el suministro de agua.
Salta atraviesa una situación de emergencia climática tras un fin de semana marcado por lluvias intensas que provocaron crecidas de ríos, rescates de personas aisladas y serias complicaciones en rutas y servicios básicos.
Fuerzas de seguridad y equipos de emergencia debieron intervenir para asistir a senderistas, bañistas y pescadores que quedaron aislados por el avance del agua en distintas zonas de la provincia. Como medida preventiva, se dispusieron cortes y controles en la Ruta Nacional 68, que conecta con Cafayate, y en la Ruta Nacional 51, donde se registró acumulación de barro y riesgo para la circulación.
En localidades como La Caldera y Vaqueros, el temporal generó roturas en acueductos que dejaron a numerosos barrios sin suministro de agua potable. Desde los organismos provinciales informaron que este lunes comenzaron las tareas de reparación de la infraestructura afectada.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente una alerta naranja para gran parte del territorio salteño, con pronóstico de lluvias intensas y posibles tormentas durante la jornada.
Impacto local
La situación afecta tanto a zonas turísticas como a áreas urbanas del área metropolitana norte, con riesgos sanitarios asociados a la falta de agua segura.