Un informe reveló que más de la mitad de las familias vulnerables se endeuda para comprar comida y muchas ya eliminan comidas diarias.
La crisis económica continúa golpeando con fuerza a los sectores más vulnerables del norte argentino. Un reciente relevamiento social realizado en barrios populares de Salta expuso un panorama alarmante: el 57% de las familias se endeuda para poder comprar alimentos básicos.
El informe también señala que uno de cada cuatro hogares debió reducir o directamente eliminar comidas diarias debido a la falta de ingresos. La situación refleja un deterioro acelerado de las condiciones de vida y una creciente inseguridad alimentaria en distintos puntos de la provincia.
Organizaciones sociales y referentes barriales advierten que la demanda en comedores y merenderos sigue en aumento, mientras muchas familias dependen de changas o trabajos informales que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
En distintos barrios populares ya se registran escenas cotidianas de familias priorizando únicamente una comida fuerte al día o reemplazando alimentos esenciales por opciones más económicas y menos nutritivas.
El contexto económico nacional, marcado por la inflación, la caída del consumo y el aumento de tarifas y servicios, profundiza el impacto social en las provincias del NOA, donde los índices de pobreza y precarización laboral históricamente presentan mayores niveles.