Un informe sobre las finanzas familiares revela un fuerte deterioro del bolsillo. El 92% de los hogares tiene deudas y casi la mitad de esas obligaciones se generan fuera del sistema financiero formal.
El endeudamiento de los hogares argentinos alcanzó niveles críticos en agosto de 2026. Según un informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), el 88,9% de las deudas se encuentra en situación de incumplimiento, una cifra que creció con fuerza respecto del 81,8% registrado en marzo y que más que duplica el nivel de julio de 2024.
El relevamiento muestra además que el 92% de las familias argentinas tiene algún tipo de deuda. De ese universo, el 41,3% de las obligaciones llegó a una instancia de judicialización, frente al 34,5% registrado en marzo pasado.
Solo el 11,1% de las deudas relevadas se encuentra actualmente en situación regular. El porcentaje representa una fuerte caída frente al 18,2% de marzo de este año.
La deuda que no aparece en los bancos
Uno de los datos más preocupantes es que el 49,3% del endeudamiento ocurre fuera del sistema financiero formal. Allí aparecen las deudas con comercios de cercanía, alquileres, impuestos, expensas, préstamos familiares y servicios.
Entre las obligaciones no registradas directamente por el sistema financiero se encuentran las deudas con comercios, que representan el 13,3%; alquileres, 12,5%; impuestos y expensas, 8,5%; préstamos familiares e informales, 4,7%; servicios privados, 4,3%; educación privada, 2,2%; y servicios públicos, 1,8%.
El panorama refleja una realidad que excede a las tarjetas y préstamos bancarios: las familias están recurriendo a cualquier mecanismo disponible para sostener sus gastos cotidianos.
Cada vez más hogares usan la tarjeta para comer
Las tarjetas de crédito ocupan el primer lugar dentro del endeudamiento formal, con el 31,1% del total. Le siguen los préstamos de billeteras virtuales y financieras, con 10,2%, y otras obligaciones bancarias, con 9,4%.
Pero el dato que expone con mayor claridad el deterioro del poder adquisitivo es el uso del crédito para comprar alimentos. El 62,5% de los hogares utiliza la tarjeta para adquirir comida, cuando en 2024 ese porcentaje era del 54%.
El crédito deja así de ser una herramienta destinada principalmente a compras extraordinarias para transformarse en un mecanismo para llegar a fin de mes.
Más de la mitad de los ingresos se va en pagar deudas
El 44% de los hogares argentinos destina más de la mitad de sus ingresos al pago de deudas. En marzo ese porcentaje era del 38% y en 2024 alcanzaba apenas al 18%.
A esto se suma otro indicador: el 28,4% de las familias acumula más de tres deudas simultáneamente. El porcentaje era del 23,5% en marzo y del 12% en marzo de 2025.
Los números muestran un círculo cada vez más difícil de romper: ingresos insuficientes, consumo sostenido mediante crédito, acumulación de obligaciones y aumento de la morosidad.
El endeudamiento de los hogares se convierte así en uno de los principales indicadores del impacto social de la actual situación económica. Mientras el Gobierno destaca el equilibrio fiscal y la estabilización de algunas variables macroeconómicas, los datos sobre las finanzas familiares muestran una realidad mucho más compleja: cada vez más argentinos necesitan endeudarse para sostener el consumo básico y cada vez tienen más dificultades para pagar esas deudas.