Los ingresos más bajos caen a niveles críticos y reavivan el debate social.
Los niveles de ingreso en los sectores más vulnerables continúan deteriorándose, en un escenario marcado por el ajuste económico.
Datos recientes muestran que amplios sectores de la población sobreviven con ingresos extremadamente bajos, lo que refleja una profundización de la desigualdad social.
El fenómeno impacta con mayor fuerza en regiones periféricas y en trabajadores informales, consolidando un escenario de creciente fragilidad económica.