La presentación de Manuel Adorni en la Cámara de Diputados dejó más dudas que certezas dentro del oficialismo. Mientras Javier Milei y Karina Milei intentaron mostrar respaldo político al funcionario, en sectores de La Libertad Avanza crece la sensación de desgaste y ciclo cumplido.
La estrategia oficial fue cambiante. Primero se buscó sostener la figura de Adorni con mayor exposición pública y agenda institucional. Luego se suspendieron conferencias de prensa y se redujo su participación en reuniones clave con gobernadores, donde tomó protagonismo Eduardo ‘Lule’ Menem.
Una defensa que no alcanzó
Durante su paso por Diputados, Adorni se mostró golpeado políticamente y sin capacidad de revertir el escenario. En la Casa Rosada reconocen en privado que la exposición pública no logró mejorar su imagen ni cerrar cuestionamientos vinculados a denuncias patrimoniales.
Incluso figuras del gabinete, como Luis Caputo, quedaron incómodas en medio de una jornada donde el oficialismo buscó ordenar daños políticos.
Impacto en la imagen del Gobierno
Dentro del oficialismo preocupa que el deterioro de la figura de Adorni se mezcle con la caída del consumo, la tensión económica y el desgaste de la gestión. En ese contexto, sectores libertarios creen que sostenerlo puede generar más costos que beneficios.
También se analiza el impacto electoral en dos distritos clave:
- Buenos Aires
- Provincia de Buenos Aires
Ambos territorios son considerados centrales para la estrategia política de Karina Milei rumbo a futuras elecciones.
¿Problema resuelto o crisis latente?
Lejos de cerrar la discusión, la presencia de Adorni en Diputados reabrió el debate interno sobre su continuidad. Aunque el Presidente mantiene respaldo público, puertas adentro varios sectores consideran que el funcionario se transformó en una carga política para el Gobierno.
La oposición, por ahora, observa y espera. Algunos dirigentes entienden que su permanencia erosiona al oficialismo más que una eventual salida inmediata.