NUBICOM: la empresa salteña que quedó en el centro del escándalo bancario de Paraguay

La firma que presta servicios de conectividad y mantenimiento para el sistema de cámaras de seguridad de Salta obtuvo una licencia estratégica para operar 5G en Paraguay con respaldo de Ueno Bank. La investigación por el derrumbe de esa entidad reveló vínculos entre sus directivos y la filial paraguaya de la compañía, que luego fue vendida a empresarios relacionados con el grupo financiero.

Nubicom, una de las principales empresas de telecomunicaciones del norte argentino, quedó bajo la lupa tras el estallido de la crisis de Ueno Bank en Paraguay. La firma salteña, que desde hace años presta servicios al Gobierno provincial para el funcionamiento del sistema de videovigilancia, tuvo un papel central en el desembarco del negocio 5G paraguayo.

Fundada en 2014 por los hermanos Emanuel y Paola Salinas, Nubicom mantiene desde 2017 la conectividad de las cámaras de seguridad de la Policía de Salta. En 2019, luego de la rescisión del contrato con la anterior concesionaria, también quedó a cargo del mantenimiento y soporte técnico del sistema mediante contrataciones directas. En 2021, ambos servicios representaban una facturación cercana a los 440.000 dólares mensuales.

Pero la expansión internacional de la compañía abrió otro capítulo. En 2025, Nubicom participó de la licitación para obtener frecuencias de telefonía móvil y acceso a internet en Paraguay. Para hacerlo contó con el respaldo de Ueno Bank, que el 4 de agosto de ese año emitió una garantía de 75.000 dólares a favor de la empresa salteña.

Semanas después, el 22 de agosto, Nubicom SRL transfirió dos millones de dólares a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) desde una cuenta propia abierta en el mismo banco. El dinero correspondía al pago inicial para acceder a las licencias.

La adjudicación también estuvo rodeada de cuestionamientos. El pliego exigía acreditar al menos 100.000 abonados, pero Conatel no pudo verificar de manera independiente la cifra declarada por Nubicom. La Contraloría paraguaya cuestionó posteriormente el procedimiento y señaló que la documentación presentada no alcanzaba para acreditar adecuadamente la experiencia exigida.

La licencia fue otorgada en octubre de 2025. Sin embargo, la estructura empresarial detrás del proyecto comenzó a cambiar.

Los vínculos con el Grupo Vázquez

El 13 de septiembre de 2025 se constituyó Nubicom Paraguay, con un directorio integrado por empresarios vinculados al Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank.

Entre ellos aparecen Guillermo Vázquez Muniagurria, director suplente del banco; César Astigarraga, síndico suplente de la entidad; y Luis Ernesto Angulo Rivera, vicepresidente de ITTI, otra compañía del grupo empresario.

Los tres quedaron involucrados en la investigación judicial por el colapso financiero de Ueno Bank, que indaga préstamos millonarios a empresas vinculadas con sus propios accionistas y directivos.

La investigación publicada por Gente de Salta reveló, además, que Nubicom SRL se desprendió de la totalidad de sus acciones en la filial paraguaya, que pasó a manos de empresarios relacionados con el Grupo Vázquez.

La propia empresa salteña confirmó la venta mediante un comunicado, aunque no informó quién compró la participación, cuándo se concretó la operación ni cuál fue el monto. Sostuvo que desde entonces no interviene en la administración ni en las decisiones financieras de la sociedad paraguaya y que solamente autorizó el uso de la marca hasta diciembre de 2026.

Las preguntas que quedan en Salta

El escándalo paraguayo vuelve a poner bajo observación los negocios de una empresa que mantiene una relación estratégica con el Estado salteño.

No se trata solamente de determinar qué ocurrió con la filial paraguaya. También resulta necesario conocer cómo se financió el desembarco de Nubicom en ese país, cuál fue el origen de los dos millones de dólares transferidos a Conatel y qué condiciones rodearon la garantía otorgada por Ueno Bank.

La existencia de una cuenta bancaria o de una garantía financiera no constituye por sí misma una irregularidad. Tampoco la aparición de una empresa en una investigación implica automáticamente responsabilidad penal. Pero la coincidencia entre el respaldo financiero, los vínculos societarios y la posterior transferencia de la filial exige explicaciones.

En Salta, además, queda una pregunta pendiente para el Gobierno provincial: ¿va a revisar los antecedentes, las contrataciones y las condiciones actuales de los servicios de videovigilancia que dependen de Nubicom?

Una empresa que administra servicios tecnológicos sensibles para la seguridad pública provincial quedó vinculada a una trama empresarial que hoy es investigada por uno de los mayores escándalos financieros de Paraguay. La distancia geográfica no elimina la necesidad de controles y explicaciones.

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