La crisis financiera del sistema de transporte encendió las alarmas sobre posibles reducciones en la prestación.
La situación económica que atraviesa el sistema de transporte público de Salta generó preocupación por la posibilidad de suspender o reducir frecuencias nocturnas y de los días domingo.
Las dificultades se relacionan con deudas acumuladas y con la disminución de aportes destinados a sostener el funcionamiento del servicio.
Desde distintos sectores advierten que una eventual reducción afectaría especialmente a trabajadores, estudiantes y vecinos que dependen del transporte público fuera de los horarios habituales.
La medida ya rige desde el 1 de junio, a la espera de una solución.