Legisladores y gremios cuestionan el blindaje legal y las ventajas para grandes corporaciones extranjeras
El proyecto conocido como “Súper RIGI”, impulsado por el Gobierno nacional, comenzó a generar un fuerte rechazo político, sindical y social por los beneficios excepcionales que otorgaría a grandes empresas extranjeras vinculadas principalmente al sector tecnológico y energético.
La iniciativa enviada al Congreso propone ampliar ventajas fiscales, cambiarias y regulatorias para atraer inversiones millonarias, aunque distintos sectores denuncian que el esquema implica un nivel de blindaje jurídico sin precedentes y una cesión de soberanía económica.
Desde la oposición cuestionaron especialmente las cláusulas que limitarían futuras modificaciones legislativas o tributarias, beneficiando a corporaciones internacionales por encima de las normativas locales. Organizaciones gremiales y productivas también advirtieron que el régimen podría profundizar las asimetrías con la industria nacional y afectar el desarrollo de empresas locales.
El debate ya comenzó a tensar el escenario parlamentario y promete convertirse en uno de los ejes centrales de discusión durante las próximas semanas. Mientras el oficialismo busca acelerar su aprobación, crecen las críticas sobre el impacto real que tendría en el empleo y la economía argentina.