El Gobierno busca limitar las paritarias mientras crece la pérdida de puestos de trabajo. El tope salarial del 2% se da en un contexto de caída del empleo formal, con impacto en distintos sectores de la economía.
La discusión salarial atraviesa un momento crítico. El Ejecutivo nacional impulsa un techo del 2% para las paritarias, en un intento por contener la inflación y ordenar las variables macroeconómicas.
Sin embargo, la medida se produce en un contexto adverso para el mercado laboral. En los últimos seis meses se registró la pérdida de cerca de 100.000 empleos formales, una cifra que enciende señales de alerta incluso en sectores que venían mostrando dinamismo.
El deterioro del empleo impacta directamente en el poder adquisitivo, generando una combinación compleja: salarios que crecen por debajo de la inflación y menos puestos de trabajo disponibles.
Sindicatos y trabajadores advierten que la imposición de un techo a las paritarias profundiza la pérdida de ingresos, mientras que desde el Gobierno sostienen que se trata de una herramienta necesaria para estabilizar la economía.