Superávit bajo la lupa: el peso de las privatizaciones en las cuentas públicas

El Gobierno mostró un saldo positivo, pero los números revelan una fuerte dependencia de ingresos extraordinarios. La venta de activos estatales sostuvo el resultado fiscal en un contexto de caída de la recaudación. Sin ese aporte, el equilibrio financiero se habría deteriorado de manera significativa.

El anuncio oficial de superávit en las cuentas públicas abrió un nuevo debate sobre la consistencia del modelo económico. Aunque el resultado fue presentado como un logro de la política fiscal, el análisis detallado muestra que gran parte del saldo positivo se explica por ingresos provenientes de privatizaciones, como la venta de activos estratégicos del Estado.

Entre estos movimientos se destacan operaciones vinculadas a las represas del Comahue, cuya transferencia generó ingresos extraordinarios que inflaron el resultado fiscal. Sin ese aporte puntual, el superávit financiero habría registrado una caída interanual cercana al 87%, lo que expone la fragilidad del esquema actual.

En paralelo, la recaudación impositiva continúa mostrando señales de debilidad, en línea con la caída de la actividad económica. Este escenario plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del equilibrio fiscal en el mediano plazo, especialmente si se agotan las fuentes de ingresos excepcionales.

Comentarios