Trabajadores e investigadores denuncian que las desvinculaciones afectan áreas estratégicas para el desarrollo científico y tecnológico del país, mientras continúan las protestas en distintos centros del organismo.
La decisión del Gobierno nacional de avanzar con nuevos despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) profundizó el conflicto dentro del organismo y reavivó las críticas de la comunidad científica.
Investigadores, técnicos y trabajadores sostienen que las cesantías alcanzan a profesionales con años de experiencia en proyectos vinculados al desarrollo nuclear, la medicina, la industria y la investigación aplicada. Según denunciaron, muchas de las personas despedidas ocupaban funciones consideradas estratégicas para el funcionamiento de laboratorios e instalaciones especializadas.
Durante las últimas jornadas se realizaron manifestaciones y asambleas para exigir la reincorporación del personal y advertir sobre el impacto que estas medidas podrían tener sobre la continuidad de proyectos científicos y tecnológicos.
Desde distintos sectores académicos remarcaron que la formación de recursos humanos especializados demanda muchos años y que la pérdida de ese capital profesional resulta difícil de revertir en el corto plazo.