Un relevamiento refleja que numerosas familias continúan reduciendo el consumo de alimentos y recurren al endeudamiento para afrontar los gastos mensuales.
Aunque algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de recuperación, la situación sigue siendo compleja para miles de familias que viven en barrios populares.
Un reciente relevamiento indica que una parte importante de los hogares debió disminuir la compra de alimentos para poder llegar a fin de mes. Al mismo tiempo, el endeudamiento continúa creciendo como una herramienta para cubrir gastos esenciales como servicios, alquileres y alimentación.
El informe también señala que el costo de la canasta básica continúa absorbiendo gran parte de los ingresos familiares, lo que obliga a modificar hábitos de consumo y postergar otras necesidades.
Organizaciones sociales advierten que la recuperación económica todavía no logra trasladarse a los sectores de menores ingresos, donde persisten elevados niveles de vulnerabilidad y dificultades para sostener el consumo cotidiano.