El oficialismo modificó su proyecto original ante la falta de respaldo en el Senado. La presión de gobernadores, organizaciones sociales y parte de la oposición obligó a retirar los puntos más polémicos sobre la venta de tierras a extranjeros.
El Gobierno nacional sufrió un revés político en el Senado al no reunir los votos necesarios para aprobar su proyecto de reforma de la Ley de Tierras. La iniciativa, que originalmente eliminaba los límites a la propiedad extranjera sobre tierras rurales, debió ser modificada a último momento para evitar una derrota aún mayor.
El fuerte rechazo de organizaciones sociales, sectores productivos, especialistas, gobernadores y legisladores provinciales terminó condicionando la estrategia del oficialismo. Ante la falta de consenso, el Ejecutivo presentó una versión atenuada del proyecto que ya no elimina completamente las restricciones vigentes, aunque mantiene cambios que continúan generando preocupación.
La Ley de Tierras, sancionada en 2011, establece que la propiedad extranjera no puede superar el 15% de las tierras rurales del país y fija límites adicionales por nacionalidad y por titular. El proyecto original impulsado por el Gobierno buscaba desmantelar ese esquema bajo el argumento de atraer inversiones. La nueva redacción eleva el límite al 25%, pero conserva otros aspectos cuestionados por organizaciones que advierten sobre un riesgo para la soberanía y el control de recursos estratégicos.
El debate excede la cuestión inmobiliaria. Diversos especialistas sostienen que las zonas más codiciadas por capitales extranjeros coinciden con áreas de frontera, reservas de agua dulce, bosques, yacimientos mineros y corredores logísticos, lo que convirtió a la iniciativa en uno de los proyectos más resistidos de la agenda legislativa del oficialismo.
Mientras el Gobierno intentó presentar la modificación como un gesto para facilitar el tratamiento parlamentario, desde la oposición señalaron que el cambio representa una derrota política producto de la presión social y la falta de respaldo en el Congreso. Para este jueves también se prevén movilizaciones frente al Parlamento durante la discusión de la iniciativa.