Los indicadores económicos reflejaron una nueva contracción durante abril, con retrocesos en distintos sectores productivos y señales de desaceleración en la actividad.
La economía argentina registró una caída del 1,5% durante abril, según los últimos datos difundidos sobre la evolución de la actividad. El descenso refleja las dificultades que atraviesan diversos sectores productivos, especialmente la industria, la construcción y parte del comercio.
El retroceso alimenta la preocupación entre empresarios y trabajadores, ya que varios rubros continúan mostrando niveles de producción inferiores a los registrados meses atrás.
Analistas sostienen que la recuperación dependerá de una mayor reactivación del consumo interno, del comportamiento de las inversiones y de la estabilidad del contexto macroeconómico durante el segundo semestre.
Mientras algunos sectores vinculados a las exportaciones muestran un desempeño más favorable, gran parte de la economía continúa enfrentando un escenario de baja demanda y menor utilización de la capacidad instalada.