Después de diez años, La Renga volvió a Jujuy y convirtió Ciudad Cultural en una enorme fiesta del rock. Miles de seguidores llegaron desde distintos puntos del país para vivir una noche marcada por la música, la emoción y la mística de una de las bandas más convocantes de la Argentina.
Jujuy vivió una noche a puro rock con el regreso de La Renga, que el sábado 15 de agosto volvió a presentarse en la provincia después de una década. El escenario elegido fue Ciudad Cultural, en Alto Padilla, donde una multitud se reunió para acompañar a la banda liderada por Chizzo Nasser.
Desde las primeras horas del día, los alrededores del predio comenzaron a llenarse de remeras, banderas y seguidores que llegaron desde diferentes provincias. El recital movilizó especialmente al público del NOA, con fanáticos que viajaron desde Salta, Tucumán y otros puntos del país para participar del esperado “banquete”.
La convocatoria fue masiva. Las estimaciones previas hablaban de unos 12 mil visitantes llegados desde otras provincias, además de alrededor de 3 mil jujeños. El movimiento generado por el recital también tuvo un fuerte impacto en la actividad turística y comercial de San Salvador de Jujuy, con la hotelería prácticamente colmada.
La jornada comenzó con la apertura de puertas y la presentación de La Yugular, banda jujeña invitada por La Renga. Luego llegó el momento esperado: el escenario quedó en manos de la banda de Mataderos, que desplegó su potente sonido ante un público que acompañó cada canción.
El recital se extendió durante varias horas y la respuesta del público llevó a prolongar el show ante el pedido de una multitud que no quería que la noche terminara. Algunas estimaciones ubicaron la convocatoria en torno a las 15 mil personas.
Uno de los momentos destacados de la noche fue además el homenaje al Indio Solari, en un gesto que volvió a poner en escena los lazos históricos entre las grandes bandas y generaciones del rock argentino.
El regreso de La Renga significó mucho más que un recital. Para miles de seguidores fue el reencuentro con una banda que forma parte de la historia del rock nacional y, para Jujuy, un acontecimiento cultural de enorme convocatoria que movilizó turismo, gastronomía, transporte, comercio y trabajadores vinculados a la organización del evento.
Diez años después de su última presentación en la provincia, La Renga volvió al norte y dejó una postal contundente: Ciudad Cultural convertida en un mar de banderas, canciones y público dispuesto a bancar el rock hasta el último acorde.