Malvinas: amplio respaldo a la soberanía, pero mayoría cuestiona el giro de Milei

El 61,1% de los argentinos considera que el cambio de postura del Presidente responde a una conveniencia política. Sin embargo, el reclamo de soberanía mantiene un fuerte respaldo social y la cadena nacional alcanzó al 90,3% de los consultados.

El nuevo posicionamiento de Javier Milei sobre la soberanía argentina de las Islas Malvinas consiguió instalar el tema en la agenda pública, pero no logró despejar las dudas sobre las motivaciones políticas del Presidente.

Una encuesta nacional de Management & Fit, realizada entre el 4 y el 6 de septiembre sobre 1.000 personas, reveló que el 90,3% de los consultados había escuchado, leído o recibido información sobre la cadena nacional en la que Milei anunció nuevas medidas vinculadas con la cuestión Malvinas.

El dato central aparece cuando se consulta qué interpretación hace la sociedad del giro presidencial. El 61,1% considera que el endurecimiento de la postura responde a una conveniencia política, mientras que apenas el 24,7% lo atribuye a una convicción genuina.

La percepción también está atravesada por la grieta política. Entre quienes apoyan al Gobierno, el 57,9% interpreta el cambio como una expresión de convicción. En cambio, entre quienes desaprueban la gestión, predomina ampliamente la lectura de que se trata de una estrategia política.

Soberanía sí, Milei no necesariamente

Los resultados muestran una diferencia significativa entre el respaldo histórico a la causa Malvinas y la valoración de la estrategia adoptada por el Presidente.

Al preguntar cuál fue el principal objetivo de la cadena nacional, el 35,9% respondió que fue defender la soberanía argentina sobre las islas. Muy cerca, el 34,5% consideró que el objetivo principal fue realizar marketing o posicionamiento electoral.

Otro 16,8% entendió que ambas motivaciones estuvieron presentes.

La división también aparece al evaluar el contenido concreto del anuncio: el 44,6% consideró que Milei presentó medidas concretas, mientras que el 44,2% entendió que se trató fundamentalmente de declaraciones generales.

El discurso no mejoró la imagen presidencial

Lejos de producir un salto significativo en la imagen del Presidente, el anuncio tuvo un impacto mayormente neutro o negativo.

El 43,7% afirmó que su opinión sobre Milei no cambió, mientras que el 36,5% sostuvo que su imagen empeoró. Solamente el 17,9% dijo que mejoró.

La misma encuesta también encontró un nivel importante de desconfianza frente al llamado presidencial a construir una política de Estado alrededor de Malvinas: el 51,6% manifestó que no le cree o no confía en Milei, frente al 41,7% que expresó algún grado de confianza.

Una causa nacional que trasciende la grieta

El relevamiento permite observar una situación políticamente incómoda para el Gobierno: la defensa de la soberanía tiene mayor consenso que la credibilidad del Presidente para conducir esa política.

De hecho, existe una expectativa relativamente favorable respecto del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional anunciado por el Ejecutivo. El 60% considera probable que sea aprobado, ya sea sin modificaciones o con cambios durante el debate legislativo.

Al mismo tiempo, el 55,1% cree que la oposición será crítica del proyecto principalmente por razones electorales, mientras que apenas el 19,8% espera un acompañamiento institucional.

Los números sugieren así que Malvinas continúa siendo una causa con capacidad de generar consensos transversales, pero que el intento de Milei de convertir ese consenso en capital político enfrenta una barrera: la mayoría de los encuestados desconfía del motivo que explica su reciente cambio de posición.

El desafío para el Gobierno será demostrar que el nuevo discurso sobre Malvinas constituye una política de Estado sostenida en el tiempo y no solamente una herramienta de posicionamiento político de cara al escenario electoral.

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