El presidente argentino elogió el período posterior al golpe de Estado de 1973 y vinculó el crecimiento económico chileno con el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende. La familia del expresidente y el Partido Socialista calificaron sus declaraciones como graves e inaceptables.
Durante su participación en el V Encuentro Regional del Foro Madrid, realizado en Santiago de Chile, Javier Milei volvió a colocar su discurso político en el terreno de la denominada “batalla cultural” y generó una fuerte polémica al reivindicar el período histórico iniciado con el golpe de Estado contra Salvador Allende.
Ante un auditorio de dirigentes y referentes de la derecha internacional, Milei sostuvo que, “tras el derrocamiento del comunista Allende”, Chile ingresó en un período de “estabilidad y crecimiento” que se extendió durante más de 40 años y que convirtió al país en “la envidia” económica de la región.
La afirmación fue interpretada por sectores de la izquierda y del progresismo chileno como una reivindicación del golpe de Estado de 1973 y de la dictadura encabezada por Augusto Pinochet. Las declaraciones adquieren además una particular sensibilidad por la proximidad del 53° aniversario del golpe que derrocó a Allende.
Fuerte respuesta de la familia Allende
Maya Fernández Allende, nieta del expresidente y exministra de Defensa de Chile, calificó las declaraciones de Milei como “en extremo graves” y cuestionó que el mandatario argentino presente como positivo el derrocamiento de un gobierno democrático. Según Fernández, ese tipo de discurso contribuye a normalizar la ruptura institucional y el golpe de Estado.
Desde el Partido Socialista chileno también repudiaron las palabras del presidente argentino y reclamaron al gobierno de José Antonio Kast una respuesta institucional. Para el PS, resulta “inaceptable” que un mandatario extranjero viaje a Chile para reivindicar un golpe de Estado ocurrido en ese país.
Allende, Pinochet y la “batalla cultural”
El discurso de Milei no se limitó a una valoración económica del pasado chileno. El presidente argentino utilizó la experiencia de Chile como argumento para defender su propia concepción de la disputa ideológica entre la izquierda y la derecha.
Tras elogiar el período posterior al derrocamiento de Allende, Milei cuestionó el denominado “socialismo del siglo XXI” y sostuvo que Chile había vuelto a apostar por “las ideas de la libertad”. También calificó al estallido social de 2019 como parte de una etapa de retroceso ideológico que, según su interpretación, el país habría logrado superar.
Las declaraciones volvieron a poner en el centro del debate la utilización política de la memoria del golpe de 1973. Para sus críticos, Milei no solamente reivindicó determinadas políticas económicas asociadas al régimen de Pinochet, sino que presentó el derrocamiento de Allende como condición para el posterior desarrollo económico chileno.
La visita del presidente argentino a Chile terminó así atravesada por una fuerte controversia política y diplomática, en un contexto en el que Milei busca consolidar una alianza regional con gobiernos y dirigentes de la nueva derecha, entre ellos el presidente chileno José Antonio Kast.