El cantante, compositor y tecladista Miguel Zavaleta murió este lunes a los 71 años después de atravesar un cáncer. Fundador y líder de Suéter, fue una de las figuras centrales del rock argentino de los años 80. Nacido en Buenos Aires, Zavaleta era hijo de padres salteños y mantuvo a lo largo de su vida un vínculo especial con la provincia.
El rock argentino despide a una de sus figuras más singulares. Miguel Zavaleta, cantante, compositor, tecladista y fundador de Suéter, murió este lunes a los 71 años, luego de atravesar una enfermedad contra la que luchaba desde hacía meses.
La noticia fue confirmada por personas de su círculo cercano y por el periodista Sergio Marchi, quien acompañó al músico durante sus últimos días. Zavaleta había sido diagnosticado con cáncer y su estado de salud se había deteriorado en las últimas semanas.
Su muerte tiene una particular resonancia para Salta. Aunque Zavaleta nació en el barrio porteño de Barrio Norte el 16 de febrero de 1955, sus padres, Diego Estanislao Zavaleta y Estella Villegas Oliva, eran de origen salteño. El músico creció en Buenos Aires, pero esa raíz familiar y afectiva estuvo presente durante toda su vida.
Su vínculo con la provincia aparecía incluso en sus recuerdos de infancia. Según relató en distintas oportunidades, cuando tenía apenas cinco años llegó a cantarle al entonces gobernador de Salta. Décadas después, esa conexión reaparecería en su producción artística con “Vuelvo a Salta”, una canción que formó parte de su etapa como solista.
El nacimiento de Suéter
Zavaleta fundó Suéter en 1981, en plena dictadura militar, y se puso al frente de la banda como cantante y tecladista. El grupo irrumpió en una escena musical que comenzaba a transformarse y fue protagonista de la renovación del rock argentino que acompañó los últimos años de la dictadura y el regreso de la democracia.
Con una combinación de new wave, pop, rock, reggae, humor e ironía, Suéter construyó una identidad propia y dejó canciones que atravesaron generaciones.
Entre sus clásicos aparecen “Amanece en la ruta”, “Vía México”, “Extraño ser”, “Él anda diciendo” y “Elefantes en el techo”.
“Amanece en la ruta”, incluida en el disco Lluvia de gallinas de 1984, se convirtió en uno de los grandes clásicos de la banda y del rock argentino.
Pero Zavaleta había comenzado su recorrido musical antes de Suéter. En los años 70 integró Bubu, una formación ligada al rock progresivo y teatral que le permitió ingresar a una escena donde también comenzaban a aparecer varios de los músicos que posteriormente marcarían el rock nacional.
Una carrera atravesada por la irreverencia
Su trayectoria estuvo lejos de ajustarse a los caminos tradicionales. Después de la primera disolución de Suéter, desarrolló proyectos propios y colaboró con músicos de distintas generaciones.
En 2023, Suéter volvió a los escenarios y en 2024 publicó La Reserva Moral de Occidente, un trabajo que recuperó y reversionó parte del repertorio histórico de la banda junto a artistas invitados.
Zavaleta conservó hasta sus últimos años una personalidad artística marcada por el humor, la ironía y una mirada particular sobre la música y la cultura argentina.
Su muerte deja una ausencia profunda en el rock nacional, pero también una obra que continúa sonando.
Y para Salta queda además el recuerdo de un músico que, aunque nacido en Buenos Aires, llevó consigo la historia y las raíces de una familia salteña, una identidad que apareció en sus recuerdos, en sus canciones y en ese “Vuelvo a Salta” que hoy adquiere un significado especial.