Las intensas ráfagas complicaron el trabajo de los brigadistas y provocaron un nuevo avance del fuego sobre sectores de bosque nativo.
El incendio forestal que afecta a la zona de Cafayate volvió a intensificarse debido al viento Zonda y ya arrasó más de 200 hectáreas de bosque nativo.
Las ráfagas complicaron las tareas de contención y obligaron a reforzar el trabajo de brigadistas, bomberos y personal de Defensa Civil que continúan operando en distintos frentes.
Las llamas afectan principalmente sectores de algarrobales y áreas de importante valor ambiental dentro de los Valles Calchaquíes. El fuego también genera preocupación por la cercanía de infraestructura estratégica y establecimientos de la zona.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente y solicitaron extremar las precauciones debido a las condiciones climáticas adversas, que podrían favorecer nuevos focos.
El impacto ambiental del incendio genera preocupación entre vecinos y organizaciones locales, mientras continúan las tareas para lograr la contención definitiva del fuego.