El bolsillo condiciona a Milei: los salarios y el empleo desplazan a la inflación como principal preocupación

Un relevamiento nacional revela que la incertidumbre económica, la pérdida de poder adquisitivo y el desempleo encabezan el malestar social. La aprobación de la gestión presidencial llega al 36,2%, mientras que casi seis de cada diez consultados aseguran que nunca votarían al oficialismo.

La desaceleración de la inflación ya no alcanza para sostener las expectativas económicas del Gobierno de Javier Milei. El malestar social está cambiando de eje: ahora las principales preocupaciones pasan por los salarios, la estabilidad laboral y la incertidumbre sobre el futuro económico de las familias.

Así lo revela el último Monitor de Opinión Pública (MOP), elaborado por la consultora Zentrix durante octubre. Según el relevamiento, el 48,2% de los encuestados identifica a la incertidumbre económica como su principal preocupación, mientras que el 46,2% señala los ingresos y los salarios y el 44,6% menciona el desempleo.

En contraste, la inflación cayó al noveno lugar entre los problemas señalados y preocupa al 16,7% de los consultados. El dato expone uno de los principales desafíos del modelo económico: aunque los precios aumenten a un ritmo menor, eso no significa que los ingresos alcancen para cubrir las necesidades cotidianas.

Desgaste en la imagen presidencial

El cambio en las preocupaciones económicas también tiene su correlato político. La aprobación de la gestión de Milei alcanzó el 36,2% en octubre, frente a un 55,5% de desaprobación.

Aunque el indicador oficialista registró una recuperación gradual durante los últimos tres meses, continúa lejos de revertir el predominio de las opiniones negativas.

En materia electoral, el Presidente cuenta con un 24,3% de voto firme y un 10,6% adicional de personas que consideran que podrían votarlo. De esta manera, su techo electoral teórico se ubica en el 34,9%.

Del otro lado, el 59,2% afirma que nunca elegiría al oficialismo en las urnas.

El empleo registrado sigue siendo la prioridad

Otro dato significativo del informe aparece cuando se consulta a los argentinos sobre sus preferencias laborales.

El 67,2% elegiría un empleo registrado, en relación de dependencia, con aportes y recibo de sueldo. Apenas el 26,9% optaría por trabajar de manera independiente o bajo el régimen de monotributo.

La respuesta refleja una demanda social que contrasta con buena parte del discurso oficial: frente a la incertidumbre económica, la estabilidad laboral y la previsibilidad salarial siguen siendo prioridades para la mayoría.

Las diferencias sociales y el escenario político

El relevamiento también muestra fuertes diferencias en la evaluación presidencial según la edad y el nivel socioeconómico.

Entre los menores de 40 años, la aprobación llega al 50,6%. Sin embargo, entre las personas de 40 a 59 años cae al 28,4%, y entre los mayores de 60 desciende al 22,8%.

La brecha es todavía más marcada entre los sectores de menores ingresos: la imagen negativa del Gobierno alcanza el 70,5% en las clases bajas y el rechazo electoral llega al 73,3%.

Los números plantean un escenario complejo para la Casa Rosada. La inflación, que fue uno de los principales argumentos de legitimación del programa económico, pierde centralidad frente a problemas que afectan directamente la vida cotidiana.

El desafío de Milei ya no pasa solamente por mostrar una desaceleración de los precios, sino por demostrar que esa mejora puede traducirse en salarios suficientes, empleo y mejores condiciones de vida.

Comentarios