Según trascendió, el presidente estadounidense no estaría dispuesto a respaldar la estrategia política del hijo de Jair Bolsonaro para posicionarse como referente legítimo de Brasil. La postura marcaría un límite al intento de internacionalizar la disputa política brasileña.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tendría previsto respaldar públicamente a Flávio Bolsonaro en su intento de presentarse como el líder legítimo de Brasil, pese a los vínculos políticos que mantiene con la familia del expresidente Jair Bolsonaro y a la ayuda que recibió para ingresar a territorio estadounidense.
La información fue difundida por Reuters, a partir de declaraciones de un funcionario estadounidense y otra persona familiarizada con el tema, quienes hablaron bajo condición de anonimato. Según indicaron, Washington no tiene planes actuales de acompañar las aspiraciones políticas del senador brasileño, aunque esa posición podría modificarse.
El episodio se produce después de que Flávio Bolsonaro abandonara Brasil y viajara a Estados Unidos junto a su familia, tras la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva. Luego de llegar a territorio norteamericano, publicó una carta en la que inicialmente se proclamó presidente electo y posteriormente modificó el mensaje para definirse como el líder legítimo del país.
Trump había cuestionado el desarrollo de las elecciones brasileñas y las calificó de sospechosas, pero también evitó comprometerse con el reclamo de Bolsonaro. Incluso manifestó públicamente que mantiene una buena relación con Lula, quien obtuvo la reelección por un margen de 3,5 puntos porcentuales.
La llegada de Flávio a Estados Unidos también estuvo rodeada de controversias. La administración norteamericana autorizó su ingreso mediante un permiso humanitario temporal, luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, recomendara aceptar al senador y a su familia.
Su salida de Brasil se produjo después de que la Justicia ordenara la entrega de su pasaporte, en el marco de investigaciones de la Policía Federal por presuntas maniobras de lavado de dinero. La decisión generó cuestionamientos entre sectores conservadores brasileños, que esperaban que Flávio encabezara la oposición tras la derrota electoral.
La cautela de Trump también estaría relacionada con la posibilidad de abrir un nuevo frente de conflicto diplomático con Brasil. Después de meses de tensiones entre ambos gobiernos, Washington parece evitar un respaldo explícito a una disputa que podría profundizar el enfrentamiento con la administración de Lula.
El distanciamiento, al menos por ahora, deja expuesta una contradicción: mientras Flávio Bolsonaro agradeció la asistencia estadounidense para abandonar Brasil, no cuenta con el respaldo político que buscaba para sostener su autoproclamación como referente legítimo del país.