El gobernador Gustavo Sáenz enfrenta tensiones dentro del PJ local, mientras sectores del partido rechazan el cronograma electoral y piden intervención.
La interna del Partido Justicialista en Salta atraviesa un momento de fuerte tensión política, con disputas abiertas sobre el proceso electoral interno y el control partidario.
En el centro del conflicto aparece el gobernador Gustavo Sáenz, señalado por sectores del PJ como impulsor de un esquema de reorganización que genera resistencias dentro de la estructura partidaria.
Uno de los focos de conflicto es el rechazo al cronograma electoral propuesto por el dirigente Pablo Kosiner, que fue cuestionado por distintos referentes.
Entre ellos, Esteban Amat —conocido como “Tuty”—, quien solicitó formalmente la intervención judicial del partido en la provincia, elevando la disputa a un plano institucional.
El escenario refleja una fragmentación creciente dentro del peronismo salteño, en un contexto político que podría impactar en las próximas definiciones electorales.