La suba sostenida de la Canasta Básica profundiza la pérdida del poder adquisitivo en Salta y amplía la brecha entre los salarios y el costo de vida.
El deterioro del poder adquisitivo continúa golpeando a los hogares salteños. La Canasta Básica Total ya supera el millón y medio de pesos mensuales para una familia tipo, una cifra que deja cada vez más lejos a los ingresos de trabajadores registrados, informales y jubilados.
La evolución de los precios de alimentos, servicios, transporte, alquileres y tarifas incrementó el costo de vida durante los primeros meses del año, mientras los salarios muestran una recuperación insuficiente para compensar la inflación acumulada.
En este escenario, miles de familias deben destinar prácticamente la totalidad de sus ingresos a cubrir gastos esenciales, reduciendo el consumo de otros bienes y servicios. La situación también impacta en el comercio local, que registra menores niveles de ventas debido a la pérdida de capacidad de compra.
Economistas advierten que la diferencia entre los ingresos promedio y el costo de la Canasta Básica continúa ampliándose, consolidando un escenario de fuerte presión sobre los hogares y un aumento de la vulnerabilidad económica.